martes, 28 de febrero de 2017

Elefante protector de nuestra vivienda



Los elefantes atraen la buena suerte, larga vida, sabiduría, alejan la envidia y atraen la abundancia.
Es uno de los animales preciosos pues se le considera portador de la joya que cumple los deseos y posee la energía suficiente para sostener el mundo.
Es símbolo de la fuerza, la prudencia, la energía y el buen juicio, o sea, las cualidades de un líder sensato y honrado.
Es uno de los cuatro animales que representa el poder, trae la buena fortuna asociada con el jefe de la familia.
Su presencia en el hogar significa el logro de todas las aspiraciones.
Un par de elefantes colocados a la derecha o a la izquierda de la entrada principal, propicia la llegada de la buena fortuna.
Nos enseñan a ser resistentes ante la adversidad y a tener paciencia y resistencia.
Para los Hindúes, simboliza “EL QUE ABRE LOS CAMINOS” y significa “DESTRUCTOR DE OBSTÁCULOS”.
Los elefantes son portadores de la buena suerte y según la tradición se rocían con oro en polvo disuelto en agua, plata y nueve tipos de piedras preciosas o semipreciosas.
El elefante es respetado por su longevidad, memoria, por su fuerza y aguante.
Por su piel tan gruesa, todo se le resbala, algo dicen: los que los humanos deberíamos aprender.
EL ELEFANTE BLANCO:
Los elefantes blancos son considerados en todos los países del sudeste asiático como portadores de la buena suerte, según la tradición, se rocían con oro en polvo disuelto en agua, plata y nueve tipos de piedras preciosas.
Los elefantes deben llevar la trompa para arriba para atraer la fortuna y ser colocado con la trompa hacia adentro de la casa o adonde se coloque, para atraer la buena fortuna.
LA LEYENDA DE GANSESHA, EL DIOS ELEFANTE

En el hinduismo, Ganesha o Ganesh es hijo del dios Shiva y la diosa Párvati. Dios de la sabiduría, de los caminos y de las letras.
Según la leyenda, Párvati tuvo a su hijo mientras Shiva estaba en la guerra contra los asuras (‘los que no son suras’, demonios).
Un día Párvati fue a bañarse, y le pidió a Ganesha que vigilara la puerta de la vivienda
En ese momento, Shiva volvió.
Ganesh no reconoció a su padre, ni éste a su hijo, de modo que el joven Dios le prohibió el paso.
Hubo una riña y Shiva enfurecido, decapitó a Ganesha. Cuando se dio cuenta de que había matado a su hijo, y ante el llanto de la desconsolada madre, Shiva bajó a la tierra con la promesa de darle a su hijo la cabeza del primer ser que encontrara a su paso. Resultó ser un elefante.
Ganesha es el Dios más popular de la India, es el eje y motor del universo, el removedor de obstáculos.
Patrón de las artes y ciencias y el deva (deidad benévola en el hinduismo y el budismo) del intelecto y la sabiduría.
En los viajes o bodas es la deidad presente, y en general, antes de emprender alguna empresa difícil, es costumbre encomendarse a Ganesha. Ganesha como Dios de los caminos, hará que lo que se empiece en ese momento llegue a buen puerto si antes se encomiendan a Ganesha.
Siempre nos conviene tener un elefante en nuestras casas ya que atrae buena suerte, larga vida, sabiduría y aleja envidias.
Enseña a ser resistente ante la adversidad y a tener paciencia y resistencia.
Si queremos proteger la vivienda  de vibraciones negativas, nos hacen falta  dos estatuillas idénticas de elefantes se colocan una a cada lado de la puerta de entrada al hogar.
Asegúrese de que los dos elefantes tengan la cabeza apuntando hacia la entrada, como si estuvieran observando quién va a ingresar.
El elefante es el símbolo del respaldo, es la estabilidad.
Hay elefantes con la trompa hacia arriba o con la trompa hacia abajo; a ambos se les atribuyen cualidades positivas.
La diferencia en la posición de la trompa, así como el color, tiene diferentes significados según la cultura y el país al que representen. 
En la India, el elefante que lleva la trompa hacia abajo representa la longevidad y la fertilidad.
En Tailandia, la trompa hacia abajo significa estabilidad en el hogar.
En China, la trompa se lleva hacia arriba y representa la buena suerte y la prosperidad.

En occidente, la creencia es que el elefante que atrae cosas buenas tiene la trompa hacia arriba y enrollada, y nunca deben faltar los colmillos, los cuales representan el poder.