sábado, 24 de enero de 2015

Leccion de vida.

La Vejez es como una cuenta bancaria: Solo retiras Aquello que Guardaste.

Por lo tanto, te aconsejo que deposites un Monte de ALEGRÍA y FELICIDAD en tu Cuenta de Recuerdos.
Y como puedes ver, yo también continúo Depositando.
Ahora si me lo Permitís, me gustaría darte una Receta:
1-Arroja todos los Números no esenciales para tu Supervivencia.
2-Continúa Aprendiendo.
No dejes tu cerebro Desocupado.
3-Haz y Vive cosas Simples.
4-Ríe Siempre.
5-Las Lágrimas a veces suceden.
Aguanta, sufre y sigue adelante.
6-Estate siempre Rodeado de aquello que te gusta: gente, casa, familia, amigos, música.
7-Aprovecha la salud con la que hoy cuentas.
8-Dile a quien amas, que lo amas realmente.
Y recuerda que: La Vida no es medida por los números de veces que respiras, sino por los momentos en que perdés el aliento de: Tanto Reír, de Sorpresas, de éxtasis de Felicidad!!!
 ¡¡¡Simplemente Así!!!

Los cuatro elementos


Los cuatro elementos: la clave de tu personalidad




La Astrología es una herramienta de autoconocimiento y desarrollo de la personalidad, además de aportar una cosmovisión de la vida como unión de la energía del Cielo y la Tierra. 
El Fuego, la Tierra, el Aire y el Agua son los cuatro elementos de la naturaleza, y componen todas las estructuras materiales y tonalidades orgánicas que hay entre el Cielo y la Tierra.
El Fuego se manifiesta a través de la Intuición.Aries, Leo y Sagitario. Energía radiante universal, energía que es excitable, entusiasta y luminosa. Dinamismo, espontaneidad, y una experiencia centrada en la identidad personal y espiritual. Los signos de Fuego dirigen su energía conscientemente hacia su propia voluntad de ser y de expresión libre. 
La Tierra a través de la Sensación.Tauro, Virgo y Capricornio. Energía centrada en los sentidos físicos y la realidad del aquí y ahora del mundo materialmente perceptible. Armonización con el mundo de las formas, de las estructuras visibles. Resistencia y persistencia, energía de preservación y conservación. Protección, estabilidad y seguridad. Los signos de Tierra concretan, son confiables, estables y cautelosos. 
El Aire a través del Pensamiento.Tauro, Virgo y Capricornio. Energía centrada en los sentidos físicos y la realidad del aquí y ahora del mundo materialmente perceptible. Armonización con el mundo de las formas, de las estructuras visibles. Resistencia y persistencia, energía de preservación y conservación. Protección, estabilidad y seguridad. Los signos de Tierra concretan, son confiables, estables y cautelosos. 
El Agua a través de los Sentimientos Cáncer, Escorpio y Piscis. Energía intangible, reino de la emoción profunda y de las respuestas sentimentales. Intuición y sensibilidad psíquica. Los signos de Agua están en contacto con el inconsciente y con la unidad de toda la creación, la empatía hacia los demás está muy presente, como así también su vulnerabilidad. El elemento Agua corresponde al proceso de ganar consciencia a través de una comprensión lenta pero segura de los más hondos anhelos del alma.

Fuente Entre mujeres por  Carolina Goldsman

sábado, 17 de enero de 2015

Enfermedad y Sanación. El cuerpo habla lo que la boca calla


La perfección de nuestro cuerpo y su manifestación en Salud perfecta es un concepto que pocas personas han logrado asimilar en su existencia.
Tenemos muy arraigada la creencia de que el cuerpo es una forma de vida independiente a nuestra voluntad y que actúa, generalmente en nuestra contra enviándonos enfermedades que no podemos controlar y entorpeciendo nuestra vida continuamente.
Nos sentimos desprotegidos y temerosos en nuestra propia piel.
Captamos nuestro cuerpo como una maquina misteriosa que se mueve de formas incomprensibles y por ende, elegimos temerle antes de amarle.
Para comprender el porqué de ese temor hacia nuestra propia biología, debemos ir profundamente a nuestro mundo interior, aquel recóndito lugar donde almacenamos los pensamientos y desde donde construimos las creencias que le dan forma a nuestra existencia y darnos cuenta que, toda enfermedad que nos aqueja es únicamente un espejo fiel de las creencias que albergamos en nuestro interior y de esa forma comprender que “nuestro cuerpo” NO actúa en contra nuestra, por el contrario, siempre y en todo momento es obediente a los pensamientos y sentimientos que afloran desde nuestro interior.
Cuando niños, creíamos que éramos invencibles, jugábamos en la tierra, nos mojábamos en la lluvia y caminábamos descalzos sin temor a contraer ninguna enfermedad, pues en ese entonces, el paquete de información llamado “enfermedad y muerte” aun no tocaba nuestro mundo interior, teníamos la firme certeza de que la vida era inagotable y perfecta, tal como es y debe ser.
Poco a poco, nuestros padres y las personas que nos rodeaban se fueron encargando de introducirnos creencias en torno a la fragilidad e imperfección de nuestro cuerpo.
Nos dijeron que no nos mojáramos ni camináramos descalzos pues nos daría un resfriado.
Que no jugáramos con tierra pues nos daría una infección y así, poco a poco fuimos integrando a nuestro pensamiento y sentimiento el profundo temor a la enfermedad y, la conciencia de que no tenemos control sobre la vida y nuestro cuerpo tomo forma y fuerza en nuestra mente.
Eran TAN convincentes nuestros padres al externarnos sus creencias y temores, que a la larga, comenzamos a resfriarnos cuando nos mojaba la lluvia y a enfermar por caminar descalzos!
Sus creencias y miedos, ya habían penetrado en nuestro interior y de esa forma, nuestras células tomaron y asimilaron la orden de manifestar enfermedad cada vez que nos mojáramos o nos descalzáramos.
El cuerpo es inteligente y responde a todas y cada una de las órdenes de la mente. Jamás actúa en nuestra contra, muy por el contrario, obedece a cada uno de nuestros pensamientos y sentimientos.
Cada una de las enfermedades que manifestamos en la adultez, provienen de creencias y sentimientos recopilados en la infancia.
Toda enfermedad del cuerpo tiene su raíz en un niño interior profundamente herido cuyos deseos y sueños se vieron truncados a causa de la presión del mundo exterior.
Daré un ejemplo más: El cáncer. No es otra cosa más que un reflejo viviente de viejas heridas y rencores no sanados.
Cuando somos heridos de niños comenzamos a crear una coraza de pensamientos, para poder defendernos y existir en este mundo; a menudo, esos pensamientos no son más que un cumulo de rencores y heridas no perdonadas que se alojan primeramente en nuestra aura, para después alojarse en nuestro cuerpo, lo cual ocasiona que las células se transformen y tomen el patrón y forma de esas emociones de odio y rencor.
Dependiendo de su ubicación podremos conocer y trabajar con esas heridas y sentimientos.
Por ejemplo, un cáncer de colon es el reflejo de las emociones, odio y rencores no sanados relacionados con decepciones amorosas, frustraciones en el trabajo y problemas en relaciones interpersonales no perdonados ni trascendidos.
Un cáncer uterino es el reflejo de un problema sexual no sanado y el rechazo a la sexualidad herida, así mismo un cáncer de próstata. Y así sucesivamente.
El cáncer es curable una vez que se sanan e integran en amor y perdón las emociones que lo causaron.
Debemos sincerarnos con nosotros mismos y perdonar a los demás, por dura que haya sido la vivencia.
Tenemos la responsabilidad de amar nuestro cuerpo, pues a través del amor que podemos sanarlo.
Debemos ser conscientes de que la enfermedad siempre, es un producto de los sentimientos, ninguna dolencia surge de la nada y tampoco es un castigo. (Siendo el castigo una creencia más que debemos desarraigar).
En nosotros radica el poder de la sanación y el poder de erradicar por completo la enfermedad de nuestro cuerpo, desde el más leve de los resfriados hasta el más grave de los canceres, puede ser erradicadas y sanadas por completo.
Nuestro cuerpo es un milagro viviente.
Es una estructura maravillosa y compleja, tan perfecta!
Su diseño original y su matriz cósmica esta creada para manifestar perfección y salud, en todo momento.
Lo único que es capaz de transformar esa estructura es el pensamiento humano, que es así mismo, muy poderoso! y es pilar responsable de la creación de todo aquello que conocemos como realidad.
Si somos capaces de crear nuestra realidad, también somos capaces de transformar la estructura de nuestro cuerpo!
La vida  toda la vida en este universo responde al pensamiento, sin excepción, a mayor o menor escala.
 Así es como fue diseñada la creación entera, siempre y en todo momento la energía que nos rodea responderá al pensamiento.
El pensamiento se manifiesta a si mismo como ondas sónicas expansivas.
Es decir, cada pensamiento y sentimiento emana de nuestro Ser como una onda que se va moviendo y trasladando por el espacio expandiéndose a sí misma e impregnando con un patrón geométrico determinado, todo lo que toca.
El espacio a través del cual se mueve el pensamiento es la VIDA MISMA.
Todo el espacio que nos rodea, es VIDA. No existe el vacio!
Eso que conocemos como vacío es en realidad un lienzo en blanco conformado por la energía de la VIDA. Y cada vez que emitimos un pensamiento acompañado de un sentimiento, sin excepción este se moverá por ese espacio de VIDA dándole forma a una nueva creación.
Todo es vida! Todo lo que nos rodea responde a los patrones geométricos de nuestros pensamientos y siempre, sin excepción alguna recibimos justo aquello en lo que pensamos con más fuerza.
De la misma forma nuestro cuerpo responde a nuestro pensamiento y sentimiento.
En todo momento estamos emitiendo órdenes, patrones de forma que le darán vida a las nuevas células que se están formando a cada milésima de segundo.
En cada concepción de una nueva célula, esta recibe un patrón de forma a través del cual manifestara su existencia y su función. Es entonces lógico que a cada milésima de segundo tenemos la OPORTUNIDAD DE SANAR, mediante la transformación de nuestro pensamiento y mediante la emisión de pensamientos y sentimientos de Amor hacia Nuestro Cuerpo.
Han notado que cuando tienen alguna enfermedad, siempre dicen “MI enfermedad” es decir, ya se han apropiado de esa serie de dolencias y por ende, su cuerpo recibe TAL CUAL LA INFORMACION DE CONTINUAR MANIFESTANDO ESA ENFERMEDAD!
Esa enfermedad no es suya! Es solo un reflejo de sus sentimientos y pensamientos. Y cada sentimiento y pensamiento se puede transformar y equilibrar.
Que está sucediendo ahora con la famosa Influenza?
Nos están bombardeando con el temor constante a contraer una enfermedad, que es “muy contagiosa” “muy peligrosa” y que sucede si Yo no tengo miedo? SI YO NO CREO EN ELLO? Como responderán mis células ante la presencia de una persona que si este enferma?
Puedo estar rodeado de miles de personas enfermas y si YO NO ALBERGO NI EL MAS MININO TEMOR A ENFERMAR, simplemente NO enfermare.
Mis Células no tendrán de donde tomar el patrón para manifestar la enfermedad!
Veamos , desarraiguen de su interior el temor a estar enfermos y de una vez por todas CREAN REALMENTE QUE SON DIVINOS Y QUE SU CUERPO ES PERFECTO. DENLE ESA ORDEN!
Hablen directamente con sus células, con su cuerpo.
Díganle que las aman y que son perfectas.
Ahora, sincérense con Ustedes mismos y sanen su niño interior.
Suelten todas sus creencias, vuelvan al origen de la inocencia y la FE.
Somos renovados con la transformación de Nuestra mente!

Fuente: Sobre las enfermedades y nuestros miedos Publicado por Rafael Alcaz González en Comunidad Internacional Reiki Dragón Rojo

jueves, 1 de enero de 2015

Los principios de la felicidad.



IDEAS PARA ELIMINAR EL KARMA
Hay muchas cosas simples que uno puede hacer diariamente para ir eliminando la cadena ancestral del karma. 
He aquí algunas ideas para poner en práctica hoy mismo.
Alimentar el cuerpo con productos naturales que faciliten la producción de energía. Puesto que comemos para obtener energía delos alimentos, es importante darle al cuerpo lo mejor para obtener así su mejor rendimiento.
Compartir más tiempo con las personas mayores de nuestra familia. Ser tolerante y paciente con ellas, sabiendo que así como tratamos a nuestros mayores, seremos tratados en el futuro.
Jugar más con los niños que están en nuestra vida. Aprender de ellos a recuperar la espontaneidad, el amor incondicional y la capacidad para divertirnos.
Llamar hoy mismo a un amigo que hace tiempo no vemos y decirle lo importante que es su amistad.
Hablar con la gente que nos rodea y decirle lo importante que es su compañía en nuestro paso por la vida.
Hacer un regalo espontáneo a alguien, sin ninguna razón particular.
Orar por alguien, afirmando todo lo bueno para esa persona.
Meditar, rezar, orar, conectarse con el Único Poder Divino que nos acompaña y nos guía en cada momento.
Dar gracias a otras personas por favores que nos han hecho.
Perdonar, perdonar, perdonar. Cada día hay algo que perdonar. Saber que hay una Justicia Divina más efectiva y correcta que la que quiere imponer mi ego.
Perdonarnos a nosotros mismos por cualquier error que hayamos cometido últimamente.
Hacer algo positivo y estimulante por uno mismo hoy. Acariciar a los animales. Decirles palabras de amor.
Acariciar a las plantas. Decirles palabras de amor.
Bendecir mentalmente a las personas con las que me encuentro hoy y desearles todo lo mejor.
Hacer una donación de dinero, no importa a quién, ni la suma, pero hacerlo con mucho amor.
Desprendernos de artículos viejos, como por ejemplo: ropa, libros, revistas y muebles. Donarlos, venderlos o regalarlos. De esta manera, le damos lugar a lo nuevo en nuestras vidas.
Repetir afirmaciones que aumenten la autoestima.
Aliviar la tarea de nuestros compañeros de trabajo, si es posible.
Compartir con padres, hermanos, hijos, nietos u otros parientes, momentos placenteros, recordando que con ellos nos toca vivir una experiencia ineludible debido a los lazos sanguíneos.
Fomentar pensamientos y diálogos de paz, amor y armonía. Evitar criticar, quejarse o decretar cosas negativas.
Practicar alguna actividad física que ayude a relajar las tensiones y a mantener la tonicidad muscular.
Ofrecer ayuda desinteresada a alguien que la necesite.
Colaborar con las personas más cercanas. A veces es más fácil hacer el bien a personas desconocidas que a otras que están cerca.
Decir palabras de amor y expresar cariño abiertamente.
Abrazar fuertemente a nuestros seres queridos y decirles: "te amo", "te quiero", "te necesito", o lo más lindo que se nos ocurra.
Reírnos y hacer reír a los demás.
Leer libros de autoayuda, curación, espiritualidad, o cualquier material estimulante que ayude a vivir mejor.
Asistir a cursos, conferencias, charlas o grupos positivos.
Colaborar con nuestro barrio, municipio o ciudad, para hacer que nuestro lugar de residencia sea cada día más hermoso, pacífico y amistoso.
Expresar nuestra protesta hacia el desarrollo nuclear o actividades que sigan contaminando o destruyendo el planeta.
Colaborar con entidades que apoyan la vida.
Felicitar a los demás por sus éxitos y alentarlos a seguir creciendo.
Reconocer las virtudes ajenas y estimular a las personas para que las expresen.
Reconocer las virtudes propias y expresarlas.
Escribir cartas con noticias positivas y mensajes de cariño a aquellas personas que hace tiempo no les escribimos.
Conservar limpio nuestro lugar de trabajo, nuestra casa, nuestro patio.
Ayudar a mejorar el entorno en todo lo que sea posible. Evitar producir más basura.
Plantar árboles y plantas. Favorecer a la Naturaleza y a su crecimiento en aquello que esté a nuestro alcance.
Amar y bendecir el planeta, con todos sus habitantes. Decretar pensamientos de Paz Universal.

Relajarse y meditar. Preguntar a nuestra Guía Interior ¿qué es lo mejor que podemos hacer hoy por nosotros mismos y por los demás.

Fuente: Los 7 Principios de la felicidad El Kybalión explicado por  Horacio M Valsecia