sábado, 26 de septiembre de 2015

Los cuatro caminos de la sabiduría Chaman


La Rueda Medicinal es una herramienta de transformación energética, con vestigios de más de 4,500 años, usada para armonizar el mundo externo con el interno de una persona o pueblo. 
El origen de la Rueda Medicinal o también conocida como Medecine Wheel se remonta a civilizaciones tan antiguas como los Celtas, los Wiccas, los Paganos, los nativos Americanos como los Anazasis o los Mayas. Siendo estos últimos quienes desarrollaron dos calendarios, uno cívico y otro religioso, este último conocido como Tzolkin o Rueda de Sabiduría Maya.
Este Tzolkin era también un sistema holográfico de la creación, tanto del universo como del ser humano y su desarrollo personal.
Utilizado como Rueda Medicinal, según los Mayas nos permitía recordar claves para la Iluminación de la Conciencia, mediante la detección de bloqueos/desarmonías y su consecuente equilibrio, facilitándonos la expansión de nuestra conciencia para convertirnos en Seres de mayor capacidad y soberanía sobre nuestras vidas, alcanzando los objetivos que nos tracemos y superando las dificultades que ello implica.
Como podemos ver, el significado que se le atribuía a la Rueda Medicinal desde estos tiempos era profundo, místico y sagrado.
En ella convergen las cuatro direcciones cardinales en un centro que se conecta con el mundo de los cielos y el mundo de la tierra, y en cada una de las direcciones se reconoce el poder de algún elemento y/o animal arquetípico que puede asistir a aquella armonía.
la Rueda  Medicinal nos permite comprender los ciclos de la vida.                              
Es un círculo espiritual-sagrado que reside en el interior del ser y se expande hacia el exterior. Es nacimiento, muerte y renacer.
Es un mándala de Sanación que nos purifica tanto al interior como al exterior, eleva nuestra alma y recarga nuestro espíritu.
Comprende nuestro cuerpo y nuestra mente, nuestro espíritu y nuestro corazón.
Es un círculo mágico que abarca toda nuestra vida.
Los puntos cardinales también se asocian con los cuatro elementos (Agua, Fuego, Aire y Tierra), así como con diversos colores, plantas y animales.
Cada punto tiene su propio poder y representa un aspecto determinado de nosotros mismos.
A continuación se muestra con qué elementos y cualidades espirituales se asocian los cuatro puntos cardinales. 
SUR  los sentimientos.
 En esta dirección logras soltar tu historia personal como una serpiente desecha su vieja y destartalada piel, toda de una vez.
Así, dejas de ser la víctima de tu pasado y conoces a tu ser esencial con el cual puedes caminar livianamente por el mundo.
Para esto utilizamos el Proceso de Iluminación, el cual borra las impresiones de traumas que tienes en tu "cuerpo de luz".
 Con esta práctica tienes la oportunidad de vivir en estados de consciencia antes reservados solo para grandes maestros.
 OESTE la transformación. 
En esta dirección elevas a tus ancestros al altar y recibes aquellos dones que su ser más luminoso sí hubiera querido entregarte.
Guiado por el espíritu del Jaguar te liberas de aquellas vidas pasadas que te mantienen en victimario, víctima, o rescatador. Así puedes relacionarte sin drama con tus seres queridos y tu entorno.
Aprendes a reconocer las energías ajenas a tu ser esencial como el miedo, la pena, la soberbia, o la ira, que te amarran a situaciones tóxicas. Además, aprendes a reconocer y limpiar energías intrusas de variadas índoles mediante el proceso de "Extracción" y luego a borrar las afinidades que atrajeron esas energías.
 NORTE la sabiduría.
 Descubrirás la herida psíquica original que informa tu destino y los contratos que ha realizado tu alma, incluso antes de nacer, y que no te permiten vivir en armonía.
Aquí aprendes a re-escribir estos contratos, conectarte con tu animal de poder, y recuperar los fragmentos perdidos de tu alma que te llevan a un estado de Gracia.
ESTE  la libertad
Aprendes el camino al “más allá” descrito por las grandes tradiciones espirituales, liberándote así de una muerte inoportuna, y adquieres las herramientas para poder asistir a un ser amado o cliente en su transición final. Puedes ver que toda tu realidad es la proyección de tu psiquis y aprendes que con tu intención y energía puedes crear un 'mundo mejor.' Aprendes a 'soñar el mundo que quieres'.
En cada una de las direcciones se presenta la sabiduría milenaria que inspira a cada una de las técnicas practicadas, y además se te entregan las transmisiones energéticas que apoyan tu evolución como ser humano libre y consciente.
El centro de la Rueda de la Medicina simboliza la Madre Tierra y el Gran Círculo periférico, simboliza el Gran Espíritu Creador.
Como este espacio es sagrado, tus cantos y oraciones deben purificar lo que te rodea, así mismo puedes hacer un llamado de nuestros hermanos animales, a los Espíritus de la Naturaleza, a los Espíritus de Luz y conectarte a través de ellos a la multidimensionalidad de tu ser.
Si por alguna razón no fuera posible realizar un Mándala de Sanación en un espacio libre, puedes crearlo en tu propio espacio con pequeñas piedras a modo de un jardín zen, te servirá para meditar y relajarte, recuerda que lo más lo importante es la Intención con que uno se conecta con el Universo desde lo más pequeño a lo más grande.
Se  invoca al Sur, oeste, norte, este, abajo, arriba y al centro, de la forma como se mueven las manecillas del reloj, para crear mi círculo.
Se invoca a ancestros, guías, Ser Superior, ángeles, elementales, animales de poder.
Cada dirección tiene su propósito, su personalidad, su elemento y su don.

Fuente: Comunidad virtual de la Gran hermandad Blanca