jueves, 17 de septiembre de 2015

EL DHARMA Sin paz interior, la paz externa es imposible.




Dharma es una palabra sánscrita que significa ‘protección’.
Se le denomina Dharma a las enseñanzas de Buda y se representan en una rueda.
Esta rueda muestra la iluminación espiritual de Buda, la cual tiene 8 “brazos” que simbolizan los Sutras de la Perfección de la Sabiduría.
Dharma es uno de los temas más importantes dentro del hinduismo.
Con la práctica de las enseñanzas de Buda nos protegemos del sufrimiento.
Los problemas que tenemos a diario tienen su origen en la ignorancia y el método para eliminarla es practicar el Dharma.
El adiestramiento en el Dharma es el método supremo para mejorar nuestra calidad de vida.
Esta no sólo depende del progreso material, sino también de que cultivemos paz y felicidad en nuestro interior.
Si integramos las enseñanzas de Buda en nuestra vida diaria, podremos resolver nuestros problemas internos y disfrutar de verdadera tranquilidad.
Sin paz interior, la paz externa es imposible.
Si establecemos primero la paz en nuestro interior por medio del adiestramiento en el camino espiritual, la paz externa se impondrá de forma natural; pero si no lo hacemos así, nunca habrá paz en el mundo por muchas campañas que se organicen en su favor.
Según los seguidores del budismo, el Dharma se considera como una ley universal de la naturaleza, según la religión el Dharma se encuentra en cada una de las personas y en todo el universo.
También el Dharma es considerado como una ley con un nivel cósmico, ya que se cree que esta regula movimientos y ciclos en el universo.
En el budismo el Dharma mas como una ley, es considerada como una doctrina, según los budistas el Dharma es una doctrina dividida en tres partes, estas partes son: las enseñanzas de Buda a sus seguidores, la cual es también conocida con el nombre de Sutras; la otra significa las reglas monásticas de Buda, llamadas como vinaias; y por último se encuentran los comentarios de los sabios después de Buda sobre los sutras y vinaias, este tiene el nombre de Abhidharma.
Cuando meditamos en el gran valor y la rareza de nuestra preciosa existencia humana, estamos haciendo una meditación analítica que nos induce a tomar la firme decisión de no desperdiciar ni un solo momento de nuestra vida y de aprovecharla al máximo poniendo en práctica el Dharma.
Cuando esta determinación se manifieste en nuestra mente con claridad, hemos de tomarla como objeto de meditación de emplazamiento y concentrarnos para acostumbrarnos a ella.
Para querer practicar el Dharma, primero hemos de convencernos de la necesidad de hacerlo.
Para ello meditamos de esta forma:
Necesito practicar el Dharma.
Puedo practicar el Dharma.
He de practicar el Dharma en esta vida.
He de practicar el Dharma ahora mismo.
Tengo que practicar el Dharma porque deseo ser feliz y evitar el sufrimiento, y este es el único método infalible para lograr estos objetivos.
Si lo hago, eliminaré todos mis problemas y podré beneficiar a los demás.

Fuente: el camino GOZOSO DE BUENA FORTUNA