jueves, 20 de julio de 2017

Enfermedades inflamatorias (con terminación itis). Tendinitis que parte de mis emociones está afectada?

Existe una relación cuerpo-mente que refleja cómo las actitudes conflictivas, los temores y los sentimientos reprimidos pueden influir directamente en el organismo y su funcionamiento.
Si descubrimos  cuál es el origen psicológico de nuestras dolencias y trabajamos con esas emociones negativas  a partir de ahí  lograremos  que nuestra  vida sea más sana de la cabeza a los pies descubriendo que emoción  hay detrás de cada dolor.
¿Qué distingue a las enfermedades inflamatorias (aquellas que normalmente terminan en “itis”, como sinusitis, bronquitis, artritis, etc.)?

El Dr. Geerd Hamer, en lo que él llama “la nueva medicina” según él, la enfermedad inflamatoria se produce después de la resolución de un conflicto biológico.
Dice que en el instante en que el conflicto se aleja o se resuelve el cuerpo (con ayuda del cerebro) inicia una etapa de curación y es entonces cuando aparece la enfermedad infecciosa o inflamatoria (por ejemplo: un hombre ya no soporta a su jefe y decide irse de vacaciones.
Tan pronto llega al lugar para disfrutar de sus vacaciones comienza a sufrir de sinusitis).
(Un conflicto biológico es un choque violento contra el cual uno se siente impotente e incapaz de reaccionar, y que es vivido en aislamiento.
Es un choque difícil, que toma a la persona totalmente desprevenida.
Los conflictos normales de la vida común no tienen un efecto tan brutal porque podemos prepararnos para ellos con un poco de anticipación).
Según el Dr. Hamer, de las mil enfermedades conocidas, la mitad son calientes y la otra mitad frías.
Las enfermedades calientes (como la inflamación) indican que el conflicto se ha alejado o se ha resuelto y que el cuerpo está en vías de reponerse. Explica que las enfermedades son bifásicas, es decir, que quinientas enfermedades, que en principio son frías (fase durante la cual el conflicto todavía está activo), se vuelven calientes después (fase durante la cual el cuerpo sana tras el alejamiento del conflicto).
Tanto en el hombre como en los animales, los dolores tienen fundamentalmente una finalidad biológica que es la de inmovilizar al organismo o al órgano afectado a fin de que la curación se pueda realizar de una manera óptima.
También hay dolores durante la fase activa del conflicto (enfermedad fría), como en una angina de pecho o una úlcera estomacal.
Durante la fase de curación (enfermedad caliente) los dolores son provocados por inflamaciones, infecciones, edemas o cicatrizaciones.
Lo que significa de acuerdo a los trabajos del Dr. Hamer es que uno no sólo debe alejarse del conflicto, sino que debe resolverlo para evitar que regrese.
De acuerdo al ejemplo citado del hombre que tiene sinusitis la misma sucede tan pronto como se aleja de su jefe, a quien no soporta.
Por ello, es importante distinguir entre alejarnos del conflicto y resolverlo.
Ahora vamos a hablar de la tendinitis que se produce a consecuencia de una inflamación de un tendón, ligamento formado de tejido conjuntivo a través del cual el músculo se une al hueso correspondiente.
Puede tratarse de una rotura, la cual se manifiesta con un fuerte dolor y un crujido.
Puede llegar a causar la degeneración del tendón.
Los tendones son ligamentos formados por tejido conjuntivo, lo cuales, unen los músculos a los huesos correspondientes.
Los tendones nos indican siempre un conflicto en el presente, ahora, es algo que me pasa actualmente. 
Cuando hablemos de “Ligamentos” siempre deberemos buscar un conflicto en nuestro “futuro” y también deberemos buscar en “nuestras preocupaciones”.
Si hablamos de las articulaciones siempre será un conflicto de “desprotección”.
Si la referencia es hacia los Músculos siempre será un conflicto de “impotencia”.
La persona que sufre tendinitis siente o ha sentido un enojo reprimido.
Es alguien que se impide hacer algo por miedo a una ruptura.
El lugar del cuerpo afectado indica el área en la que se sitúa el miedo si por ejemplo es  una mano, la persona afectada debe observar qué se impide hacer con ella que pudiera ocasionar una ruptura de la cual se sentiría culpable.
Si yo presento una tendinitis, significa que estoy viviendo un conflicto de desvalorización.
Estoy viviendo una situación en la que yo “pienso y siento” que “no lo haré bien”, “que no puedo hacerlo bien”.
Es una sensación de no poder lograr algo por más que yo me esfuerce.
Es una sensación de sentirme sólo y sin apoyo para lograr algo.

Tendinitis Aquílea (tendón de Aquiles):


Es el tendón que permite la propulsión del cuerpo.
Las molestias en el tendón de Aquiles significan que me siento desvalorizado para impulsarme en algún aspecto de mi vida.
Me siento poco capaz de lograr mi objetivo, mi sueño, algo en mi ahora, en mi presente.
Resentir: “No me siento capaz de dar el salto”.
Emoción biológica oculta:
Miedo a dejar la casa de mis padres.
Miedo a casarme.
Miedo a comprometerme.
Miedo a ser padre.         
Miedo a salirme de mi trabajo.
Miedo a que me asciendan.
Tendones Laxos:
“Me derrumbo, no puedo más”. “Estoy hundido, no puedo seguir adelante”.
Epicondilitis derecha:
“Me obligan a hacer algo que no quiero”. “Es mi obligación pero no me gusta hacerlo”.
Epicondilitis izquierda:
“Quiero hacer, obtener, lograr algo y me lo impiden”.
Epitrocleítis:
“Me impido abrazar algo o a alguien”. “Me impiden abrazar”.
Codo:
“Alguien no me valora en el trabajo”. “Alguien no valora mi trabajo”. “No disfruto mi trabajo”.
Todas estas descodificaciones son válidas para el omóplato, el húmero y la cabeza del húmero.
La persona que sufre tendinitis siente o ha sentido un enojo reprimido. 
Es alguien que se impide hacer algo por miedo a una ruptura.
En algunos casos, se trata de historias de transmisión generacional y no de historia propia, por lo que en caso de encontrar el verdadero motivo, hay que estudiar el árbol genealógico y buscar “yacentes”.
El mensaje que recibes con esta tendinitis es que no creas que puedes permitirte hacer lo que quieres sólo cuando ello complazca a los demás o a alguien en especial.
Es posible que tu temor a la ruptura sea sólo fruto de tu imaginación.
Es aconsejable que verifiques con la persona adecuada si lo que crees es cierto o no.
Además, debes comunicarle a esta persona lo que quieres y decirle qué es lo que respondería a tus necesidades.
Tampoco olvides que si sientes tanto enojo hacia ti mismo es porque no escuchas tus verdaderas necesidades.
El enojo parece provenir de una causa externa, pero cuando dedicamos tiempo a comprobarla vemos que la realidad es otra uno termina por darse cuenta de que es hacia uno mismo. 
Por ello, es mucho más sensato que lo verifiques en tu interior, para así descubrir tu propia verdad.
Tú decides lo que quieres creer.
Por otro lado, el hecho de que el cuerpo esté en fase de curación no te impide buscar ayuda médica, pero sé consciente de que mientras la medicina se ocupa de tu cuerpo físico, tú debes ocuparte de tus cuerpos emocional, mental y espiritual.